Imagina conducir con el Mediterráneo brillando a tu derecha, donde la luz dorada de la Costa Blanca ilumina cada curva de la carretera mientras dejas atrás la tranquilidad de Altea para adentrarte en el bullicio vibrante de Alicante. Este trayecto de apenas 57 kilómetros no es solo un desplazamiento, es una transición suave entre la calma de los pueblos marineros y la energía de la capital, ofreciéndote la posibilidad de detenerse en joyas costeras como Villajoyosa o Benidorm antes de llegar a tu destino final.
Cómo ir de Altea a Alicante: resumen rápido
La forma más rápida y flexible de viajar de Altea a Alicante es en coche particular, cubriendo la distancia en apenas 45 minutos, aunque el autobús ofrece una alternativa económica y directa ideal para quienes no quieren conducir.
Si priorizas la libertad para explorar las paradas intermedias y controlar tu horario, el vehículo privado es la opción indiscutible gracias a las excelentes conexiones por autovía. Por el contrario, si viajas solo, buscas ahorrar costes o prefieres relajarte durante el trayecto sin preocuparte por el aparcamiento en la ciudad, el servicio de autobús de la compañía ALSA es la solución perfecta, conectando ambos puntos de manera eficiente y a un precio muy competitivo.
En coche de Altea a Alicante
Conducir de Altea a Alicante es un trayecto sencillo y rápido que se realiza íntegramente por autovías gratuitas, cubriendo una distancia total de 57 kilómetros en aproximadamente 45 minutos.
La ruta principal sigue el eje de la costa y el interior inmediato utilizando dos vías fundamentales. Inicialmente, tomarás la A-7, conocida como la Autovía del Mediterráneo o Autovia de la Mediterrània. Esta carretera es la columna vertebral del transporte en la zona, permitiendo un flujo constante de tráfico sin interrupciones por peajes. A medida que te aproximas al área metropolitana de Alicante, la ruta se conecta con la A-31, la Autovía de Alicante o Autovia d’Alacant.
Una de las grandes ventajas de esta ruta es que ambas carreteras, la A-7 y la A-31, son completamente gratuitas, lo que significa que no tendrás que detenerte en ninguna caseta de peaje ni realizar pagos adicionales durante el viaje. La conducción es fluida, con buenas señales que te guiarán desde la salida de Altea hasta el centro de la capital alicantina. Es importante mantener la atención en las salidas, especialmente si planeas hacer alguna de las paradas turísticas recomendadas, ya que las distancias entre pueblos son cortas y podrías pasarte tu salida si vas muy distraído disfrutando de las vistas al mar.
En autobús de Altea a Alicante
Existe un servicio de autobús directo operado por la compañía ALSA que conecta Altea con Alicante en un tiempo estimado de 70 minutos.
Esta opción es altamente recomendable para viajeros que no disponen de vehículo propio o que prefieren evitar el estrés del tráfico y la búsqueda de aparcamiento en el destino. La compañía ALSA gestiona esta línea con regularidad, asegurando que tengas movilidad entre ambas localidades sin necesidad de realizar transbordos complicados. El precio del billete es muy asequible, oscilando generalmente entre los 4 y los 8 euros, lo que lo convierte en una de las formas más económicas de moverse por la provincia.
Es fundamental tener en cuenta que, a diferencia de otras rutas nacionales, en este trayecto no existe la opción de tren. No hay tren directo ni estación de tren operativa en Altea para este destino específico, por lo que el autobús se convierte en la única alternativa de transporte público viable para realizar este viaje de manera directa.
Paradas recomendadas en el camino
El trayecto entre Altea y Alicante está salpicado de localidades con personalidad propia que merecen una visita, ofreciendo desde playas familiares hasta núcleos urbanos vibrantes.
- la Vila Joiosa / Villajoyosa: Situada en la costa, esta parada es esencial para los amantes del color y la historia. Conocida por sus casas pintadas de vivos colores junto al mar, es un punto intermedio perfecto para estirar las piernas y disfrutar de un ambiente marinero auténtico antes de continuar hacia el sur.
- Benidorm: Quizás la parada más icónica de toda la ruta. Benidorm ofrece un contraste urbano impresionante con sus rascacielos frente al mar. Es ideal si buscas servicios completos, playas amplias y una oferta de ocio que no duerme, sirviendo como un gran hub turístico a mitad de camino.
- la Nucia: Ubicada ligeramente hacia el interior en relación con la costa pura, la Nucia ofrece un respiro más tranquilo. Es una parada estratégica para quienes prefieren evitar el bullicio inmediato de la primera línea de playa y buscan un entorno más residencial y calmado.
- el Campello: Ya muy cerca de Alicante, el Campello mantiene un encanto de pueblo de pescadores aunque está totalmente integrado en el área metropolitana. Su puerto deportivo y su paseo marítimo lo convierten en una parada excelente para un último baño o un aperitivo antes de llegar a la capital.
- Sant Joan d’Alacant: Esta localidad se sitúa estratégicamente entre el Campello y la ciudad de Alicante. Es conocida por ser una zona de expansión urbana con un carácter más residencial, perfecta para ver cómo la costa se va transformando en ciudad.
- Mutxamel: Situada en una posición que conecta la costa con el interior, Mutxamel es una parada interesante para observar la transición geográfica de la provincia. Su ubicación la convierte en un nudo de comunicaciones importante dentro de la ruta hacia Alicante.
- Sant Vicent del Raspeig / San Vicente del Raspeig: Esta es probablemente la antesala definitiva a la ciudad de Alicante. Sant Vicent es un municipio con fuerte identidad universitaria y residencial que actúa como puerta de entrada norte a la capital, marcando el final del trayecto interurbano.
Dónde dormir en Alicante
Alicante ofrece una amplia variedad de zonas para alojarse, desde el histórico centro hasta las áreas costeras, adaptándose a diferentes presupuestos y estilos de viaje sin necesidad de reservar hoteles específicos con antelación.
Para los viajeros que buscan estar en el corazón de la acción, el Centro Histórico y la zona del Puerto son las áreas más recomendadas. Aquí encontrarás una mezcla de hoteles boutique, hostales modernos y apartamentos turísticos que te permiten caminar hasta las principales atracciones como el Castillo de Santa Bárbara o la Explanada de España. Los precios en estas zonas suelen ser más elevados debido a la demanda turística, especialmente en temporada alta.
Si prefieres una estancia más tranquila y orientada al descanso, las zonas residenciales de la periferia o barrios como Carolinas o San Blas ofrecen opciones de alojamiento más económicas. En estas áreas, es común encontrar pensiones familiares y hoteles de cadena de rango medio que proporcionan una buena relación calidad-precio. Para los viajeros con coche, alojarse en las afueras o en municipios limítrofes como Sant Vicent del Raspeig puede ser una estrategia inteligente para evitar los costes de parking en el centro, aunque esto implica depender del transporte público o del vehículo para moverse por la ciudad.
Dónde comer en ruta
La gastronomía de la provincia de Alicante es rica y variada, destacando por sus arroces marineros, guisos contundentes y dulces tradicionales que definen la identidad culinaria de la región.
- Arroz a banda: Este es el plato estrella de la zona costera de la Provincia de Alicante. Se trata de un arroz seco y eminentemente marinero, cocinado utilizando un caldo de pescado y marisco de gran intensidad. La tradición dicta que se sirve en dos tandas muy específicas: primero se degusta el pescado acompañado de patatas, y posteriormente se sirve el arroz, permitiendo apreciar por separado la calidad del producto del mar y la absorción del caldo por el grano.
- Arroz con costra: Aunque también es un arroz, su preparación es muy distinta y es típico del interior de la Provincia de Alicante. Se trata de un arroz caldoso que se introduce en el horno cubierto con una capa de huevo batido. Al hornearse, se crea una ‘costra’ dorada y crujiente por encima que protege el arroz. Es un plato más contundente que suele incluir carnes como longanizas y butifarras, aportando sabores terrosos y ahumados.
- Olleta Alicantina: Ideal para los meses más fríos, este guiso es un plato tradicional de cuchara muy arraigado en toda la Provincia de Alicante. Es una preparación contundente basada en legumbres, utilizando principalmente alubias, y una variedad de verduras de temporada como calabaza y acelgas. Se cocina junto con diferentes tipos de carnes, resultando en un plato reconfortante y lleno de energía.
- Turrón de Jijona: No se puede hablar de la provincia sin mencionar este dulce navideño de fama mundial, originario de Jijona. Su textura es blanda y se elabora principalmente con almendras molidas, miel y azúcar. La característica principal del Turrón de Jijona es que se deshace en la boca, liberando un intenso y puro sabor a almendra que lo distingue de otras variedades más duras.
- Fondillón: Para acompañar las comidas o como digestivo, el Fondillón es un vino dulce natural único en el mundo, protegido por la D.O. Alicante. Se elabora exclusivamente con uvas Monastrell que han sido sobremaduradas en la propia vid. Posteriormente, envejece durante muchos años en grandes toneles de roble, lo que le otorga sabores complejos y profundos a frutos secos, especias y madera, siendo un producto de alta gama.
Preguntas frecuentes sobre la ruta Altea-Alicante
¿Cuánto tiempo se tarda de Altea a Alicante?
El tiempo de viaje varía según el medio de transporte elegido. Si viajas en coche particular por las autovías A-7 y A-31, el trayecto dura aproximadamente 45 minutos. Si optas por el transporte público en autobús con la compañía ALSA, el tiempo estimado de viaje es de 70 minutos.
¿Qué es más barato, el tren o el bus?
El autobús es la única opción de transporte público disponible y la más económica, con precios que oscilan entre 4 y 8 euros según la compañía ALSA. No existe la opción de tren para esta ruta, ya que no hay tren directo ni estación de tren en Altea para este destino.
¿Merece la pena alquilar coche?
Sí, merece la pena si planeas hacer paradas turísticas en localidades como Benidorm, Villajoyosa o el Campello, ya que el coche te da libertad total. Además, las carreteras A-7 y A-31 son gratuitas (sin peaje), lo que abarata el coste del trayecto frente a otros destinos.
¿Cuándo es mejor viajar?
La mejor época depende de tus intereses gastronómicos y climáticos. Para disfrutar de platos como la Olleta Alicantina, los meses más fríos son ideales. Sin embargo, para aprovechar las paradas costeras como el Campello o Villajoyosa y disfrutar del Arroz a banda, la temporada de buen tiempo es la más recomendada.